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24 de noviembre, 2002
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Chinese Version
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Se inaugura la primera clinica gratis
en el nuevo edificio de la sede de Tzu Chi en Bangkok, Tailandia
Bangkok, Tailandia El 6 de julio de
2002, la sede de Tzu Chi en Bangkok patrocinó una clínica
gratis que proveyó servicios médicos, distribución
de subvenciones, cortes de pelo y almuerzos para familias
necesitadas.
El evento tuvo lugar en el nuevo
edificio de la sede y se iniciaron labores sirviendo a 2 comunidades
vecinas. Asistieron 37 residentes de estas comunidades que
se juntaron en el edificio, el cual se transformó en área
de registro, clínica con camas, cafeteíia y peluqueíia.
Un equipo de voluntarios de cocina se encargó de preparar
el almuerzo para los visitantes.
La acupuntura hace milagros-
Había tres doctores especializados
en medicina tradicional china quienes ayudaron en esta clinica
gratis. Trabajaron en equipo y se encargaron de los estudios
preliminares y de tomar el pulso, administraron la terapia
de acupuntura y manejaron los instrumentos médicos.
Para la mayoría de los pacientes,
ésta era la primera vez que recibían la terapia
por medio de acupuntura, y estaban nerviosos, sobre todo cuando
vieron las largas agujas atravesando su piel. Mientras ellos
esperaban que les quitaran las agujas, los voluntarios les
consolaban para que entendieran que no habia nada de que asustarse.
En realidad, la relajación durante la acupuntura ayudaría
a obtener mejores resultados.
Ya que los doctores no hablaban tailandés,
los voluntarios locales se convirtieron en intérpretes.
Muchos pacientes dijeron que sus tiesas extremidades se sentían
menos rígidas y más ágiles después
de la terapia con acupuntura.
Un corte de pelo gratis también
fue parte esencial de este evento. Unos cinco peluqueros con
delantales verdes trajeron un juego completo de instrumentos
y cajas de talco. Sin tomar ningún descanso, trabajaron
desde las 9 de la mañana hasta el mediodía,
cortando el pelo a unos 21 visitantes. Después de ver
las expresiones de satisfacción de sus clientes, los
peluqueros supieron que sus esfuerzos valieron la pena.