Carta de la Maestra Cheng Yen a las víctimas
del huracán Katrina
Nuestros queridos amigos de Estados Unidos:
De parte de la Fundación Taiwanesa
Budista Tzu Chi y de nuestros voluntarios del mundo entero,
les quiero comunicar nuestro más sincero pésame.
Aunque estamos en Taiwán, un lugar aparentemente lejano,
sentimos una profunda empatía con ustedes. Como también
hemos sufrido numerosas catástrofes en el pasado, comprendemos
lo que es perderlo todo. Nos duele muchísimo ver lo
que les ha pasado y lo que les está sucediendo. Compartimos
su dolor y pena.
En este momento crítico, los voluntarios
de Tzu Chi del mundo entero les ofrece su ayuda. Nuestros
voluntarios, de Atlantic City a Paris, de Buenos Aires a Jakarta,
Indonesia están recaudando fondos ya sea en las esquinas
de las ciudades, afuera de las tiendas o yendo de casa a casa
solicitando donaciones.
Además de asistirles en lo que necesitan,
esperamos que esta ayuda que le damos les sirvan como una
fuente de consuelo y apoyo, sabiendo que contiene el amor
y los mejores deseos de la gente de este mundo. Estas provisiones
se acabarán un día, pero espero que el amor
que contiene esté con ustedes para siempre.
Hoy, nuestros voluntarios están
allí en persona para representar el amor y los buenos
deseos de los habitantes de esta tierra. Ya que vivimos en
un mismo planeta, estamos conectados unos a los otros de alguna
manera. Por eso, debemos apoyarnos mutualmente y dejar que
nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones
sean una fuente de amor y paz, no sólo para nosotros,
los seres humanos, sino también para nuestra planeta
lastimada, esta planeta que nos da vida.
Rezamos sinceramente para que encuentren
consuelo y paz en sus corazones, que superen este desastre
y que reconstruyan sus vidas pronto. Permaneceremos junto
a ustedes por todo tiempo necesario.
Que sus días futuros estén
llenos de paz.
Sinceramente,
Shih Cheng Yen
Fundadora
La Fundación Taiwanesa Budista Tzu Chi