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Perspectiva general
Donación de médula ósea
Ayuda internacional
Protección del medio ambiente
Voluntarios de la comunidad


Perspectiva General

La Fundación Tzu Chi es una de las organizaciones benéficas más grandes de Taiwán. En la actualidad cuenta con oficinas en más de 20 países del mundo. Por más de 30 años, nuestra organización se ha dedicado a obras de caridad, medicina, educación, cultura, rescate internacional, donación de médula ósea, protección del medio ambiente y la formación de voluntarios para trabajar en la comunidad. Los miembros de la fundación desempeñan la mayor parte del trabajo en forma voluntaria. Estamos muy agradecidos por la oportunidad de poder ayudar a la gente. Esperamos construir un mundo de paz si purificamos la mente de la gente y si despertamos el amor y la compasión en sus corazones.

La llegada del nuevo milenio nos obliga a reflexionar sobre el siglo 20 y nos hace enfrentar los hechos obvios: cuanto más posesiones materiales tenemos, más perdidos estamos espiritualmente. A pesar de los grandes avances tecnológicos, no hemos mejorado nuestras mentes y tampoco nuestros espirítus; al contrario, todavía nos atrae una vorágine de avaricia, beligerancia e ignorancia.

Purifíquese y respete a todos los seres

Los seres humanos provocan y producen muchos desastres y catástrofes naturales. Buda dijo: "Todas las criaturas comparten un karma común porque recibimos las consecuencias de nuestros propios actos". La Madre Naturaleza responderá con calamidades interminables cada vez que la gente tenga menos respeto por ella..

¿Por qué la gente no se respetan unos a otros? ¿Es que ya no se acuerdan más de lo que es la gratitud, la alegría, las buenas intenciones y el entenderse unos a otros? La razón es que no hay suficiente amor, que nuestro amor universal inato no se ha despertado. Si nos acordáramos que todas las criaturas de este universo son uno, entonces sabremos como dejar a un lado nuestro egoísmo y eliminar nuestros malentendidos. Así, volveremos a la esencia verdadera y clara de la naturaleza humana, y desde la profundidad de nuestros corazones, surgirá un amor reverente por todos los seres.

Cada uno de nosotros tiene mucho amor

Las enseñanzas del Buda no son tan difíciles ni tan profundas. Sirven como guías para nuestros quehaceres diarios. Tzu Chi comenzó con obras de caridad, basándose en el espíritu del Buda y tratando de llevar diariamente a la práctica lo que Él enseñó.
Después la fundación extendío sus actividades en ocho categorías: obras de caridad, medicina, educación, cultura, rescate internacional, donación de médula ósea, protección del medio ambiente y formación de voluntarios para trabajar en la comunidad. "Aprendemos de lo que hacemos y hacemos de lo que aprendimos." De esta manera, experimentamos el significado del reproche, "Pon el Buda en tu corazón, la Darma en tus palabras y el amor en tus acciones."

Por más de 30 años, millones de personas participaron entusiasmadamente en las actividades de Tzu-Chi sin quejas ni arrempetimientos. Creemos honestamente que en cada corazón reside un gran amor sin límite.

En las obras de caridad, proveemos necesidades materiales, cuidado médico y apoyo espiritual a los enfermos y a los ancianos. Además de ayudar a los pobres, también educamos los ricos. Les demostramos que dar y ayudar tiene más significado que la búsqueda de riqueza, poder y prestigio. Estamos profundamente agradecidos a las personas que reciben cuidado de largo plazo y también a las víctimas de catástrofes porque sin los infortunios de ellos, nosotros no tendríamos la oportunidad de servirles durante la distribución de comida y víveres, ropas, y cuidarlos y acompañarlos. El pobre y el desdichado reciben ayuda; el rico y el afortunado activan sus amores; de esta manera, ambos tendrían que agradecerse mutuamente.

Para mostrar respeto por todos los seres, trabajamos sin parar para establecer una cadena de cuidado médico que incluye dos hospitales en Taiwan y una cadena de clínicas gratuitas móbiles en muchos países del mundo. Nuestro servicio médico se diferencia de otros en la actitud del personal. Nuestros doctores y enfermeras fueron entrenados para tratar a todos los pacientes como sus propios familiares, y para ocuparse no sólo de sus problemas físicos y mentales. Ellos no sólo tratan los síntomas de la enfermedad, sino también consideran cómo la enfermedad del paciente les afecta la vida y la de su familia.

No podemos olvidar la importancia de la educación cuando hablamos de la purificación de la mente. Los maestros de Tzu Chi "tratan a todos los niños como sus propios hijos y estos maestros tratan a sus propios hijos con la sabiduría de Bodhisattvas." De esta manera, el amor que enseñan brotará, crecerá y florecerá.

El gran amor trasciende todos los límites

Los miembros de Tzu Chi, como Bodhisattvas vivos, somos los primeros en responder las llamadas de auxilio cuando una catástrofe azota una zona. Nuestro trabajo de rescate internacional demuestra la verdad de la enseñanza de Buda que "todos los seres son iguales". Cuando ve con sus propios ojos una familia acurrucada en un techo pequeño y tambaleante en la espera de que los rescaten, ¿le importaría de que nacionalidad sean? En ese momento, usted pensaría solamente en como aliviarlos de sus sufrimientos. Este es el significado de "gran piedad aún a desconocidos y gran compasión hacia todos" . Los miembros del grupo de rescate Tzu Chi pagan ellos mismos sus pasajes para llegar a la zona de catástrofe para ayudar a distribuir víveres, agradecidos por la oportunidad de ayudar a los desafortunados. Venciendo los obstáculos de tiempo, espacio y política, la fundación proveyó materiales y ayuda médica a los damnificados de la guera, las inundaciones y la sequía en países tales como China, Cambodia, Tailandia, Ruanda, Etiopía, Sudafrica, Papua Nueva Guinea, Afganistán y Kosovo.

Tzu Chi establecío el registro de médula oséa, el tercer registro más grande del mundo, y ya se han encargado de más de 100 transplantes en Taiwan y en el extranjero.

Házlo

Los voluntarios de Tzu Chi ya venimos caminando por este sendero de amor por más de 30 años. Experimentamos éxitos y decepciones, pero siempre mantuvimos una actitud sin temor y seguimos el lema de "Házlo". Desde el grupo original de 30 miembros, hoy en día nuestra organización creció a más de millones de miembros, pertenecientes a diferentes nacionalidades, razas y lenguas por el mundo entero, y caminamos con un corazón y una mente en un sendero para lograr nuestras misiones. Si todas las personas pueden amar sin esperar algo a cambio, seguramente podemos lograr un mundo de paz. Rezemos para que muchas más personas nos unan para crear un nuevo milenio de bondad, belleza y verdad.

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