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Ayuda internacional
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Desde 1991, el amor de la gente de Tzu
Chi se ha extendido a las víctimas de catástrofes
naturales y de las guerras en otros países, como China,
Bangladesh, Sudáfrica, Guinea-Bissau, Nepal, Ruanda,
Chechnia, Azerbaiyán, Mongolia exterior, Etiopía,
el norte de Tailandia, Cambodia, Perú,
Honduras, República Dominicana, Nicaragua, Guatemala,
El Salvador, Haití, Colombia, Venezuela, Méjico
y Afganistán. Proporcionamos ayuda material, como comida,
ropas, semillas, fertilizantes, casas, asilos para ancianos,
escuelas, etc.
Hemos donado bombas de agua y petróleo
a Cambodia y hemos construído escuelas para los refugiados
en el norte de Tailandia. En Etiopía, hemos excavado
pozos, proporcionado medicina para los refugiados y dimos
cursos de entrenamiento para los profesionales médicos.
En cada uno de estos tres países, planeamos misiones
de tres años para ayudar a reconstruír las comunidades.
Tzu Chi ha extendido el amor de la gente Taiwanesa por el
exterior, consiguiendo de esta manera el término de
"el país con más amor" para Taiwán.
Por 30 años, Tzu Chi educó a los ricos, ayudó
a los pobres, y reemplazó el dolor de la gente con
la felicidad. Consideramos el hambre de otras personas como
el nuestro propio. Promovemos el espíritu de compasión
en Taiwán. Estamos activamente envueltos en trabajos
de rescate internacional. Cuidamos y proveemos comida a los
damnificados. Encendemos la luz en las vidas de las personas
más desafortunadas. Intentamos lo máximo para
restaurar su auto-estima o confianza en sí mismos y
su valentía. Rezamos por ellos y esperamos que puedan
dejar atrás el dolor y sobrellevar la miseria.
Promovemos el rescate internacional para
solidificar y practicar el espíritu de Budda--el gran
amor, activar la buena naturaleza de los seres--ayuda mutua,
paz y bondad, promover los ideales de la perfección
humana- bondad, belleza y verdad. Llevamos a cabo trabajos
de rescate internacional basándonos en los 5 siguientes
principios:
Ayuda Directa: Insistimos
en distribuír las donaciones directamente a las víctimas
sin la ayuda de un tercer intermediario.
Prioridad: Hay
muchas víctimas y catástrofes en este mundo
y nuestros recursos son limitados. Por eso, estamos forzados
a ayudar y reconstruír solamente las casas de los
damnificados de las zonas más afectadas.
Respeto: Respetamos
las tradiciones, la cultura, el estilo de vida y las costumbres
de los damnificados. Distribuímos los donativos con
gratitud y sin expectativas de recibir algo a cambio, así
las víctimas podrán mantener su dignidad.
Promptitud: Proveemos
a los damnificados lo que necesitan cuando más lo
necesitan. Aunque nuestros recursos sean limitados, conmoveremos
sus corazones.
Conservación: Utilizamos
cada dólar que la gente dona.
Además, mantenemos los 3 principios
de "no a la política, no a la propaganda y no
a la religión" durante las distribuciones, especialmente
en China.
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